¿Por qué Tomar Leche de Almendras?

La leche de vaca y leche de almendras tienen la misma consistencia, sin embargo, su principal diferencia es que la leche de almendras no contiene gluten ni lactosa y tiene un muy bajo contenido de colesterol, además que la leche de almendras es muy rica en antioxidantes, vitaminas y minerales como lo son el potasio y el calcio.

Es por esta razón que es una perfecto sustituto para la leche de vaca, pues es el más completo y nutritivo que puedes encontrar, además de que cuenta con un delicioso sabor.

Una de las principales vitaminas que contiene la leche de almendras, es la vitamina E, un antioxidante natural que ayuda con la prevención del cáncer, también contiene vitaminas D y A, proteínas, zinc, hierro y magnesio. Propiedades que también se encuentran en la leche de soya, sin embargo la leche de almendras tiene un contenido calórico mucho más bajo que la leche de soya, por lo que también ayuda con la pérdida de peso.

Para ponerte en contexto, una taza de leche de soya puede tener 80 calorías, mientras que la leche de almendras contiene 30 calorías por taza y una taza de leche entera de vaca puede tener hasta 120 calorías.

Además de todos los beneficios mencionados anteriormente, la leche de almendras tiene un alto nivel de fibra natural, lo que ayuda a proteger la pared del intestino, a regular la absorción de azúcares y controlar el nivel de colesterol en la sangre.

La mejor parte, es que tu puedes hacer tu propia leche de almendras, es muy fácil. Sólo necesitas una taza del almendras crudas, 3 tazas de agua, sal y azúcar. Para prepararla, deja remojando la taza de almendras en agua toda la noche.

Al día siguiente, escurre el agua y echa las almendras limpias a la licuadora, vierte las 3 tazas de agua y licua. Agrega un poco de azúcar para endulzar y una pizca de sal. Una vez que este todo líquido, utiliza un colador para deshacerte de los residuos si así lo prefieres.